Era un cubito de hielo que vivía en un congelador junto a otros cubitos. Siempre moría de frío, un día escucho hablar del fuego. #MicroCto
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
El fuego lo obsesionó, el pobre cubito de hielo no dormía, ni comía. Un día comenzó a despreciar a los otros cubitos, eran tan fríos.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
En largas noches lo planeó, un día escapó para buscarlo, cuando lo vio el cubito corrió al encuentro del fuego sintiendo por fin la calidez
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
Se entregó al fuego que lo derritió, dejo de ser un cubito para ser líquido y loco de pasión se evaporó para ir al encuentro del cielo
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
En el cielo nuestro cubito era una pequeña nube, curiosa y alegre pronto se dejo acariciar por el viento, sin saber que era un caprichoso
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
Un día el viento, frívolo e insensible, cansado de jugar con nuestra nube la arrojó a una tormenta y la obligó a caer... Y caer... Y caer.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
Y fue agua en el lodo, agua sucia, agua gris, agua negra, contaminada, agotada, confundida... perdida entre sombras y charcos.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
Entre ranas y grillos, larvas y hojas muertas escuchó que la vida de un charco es temporal, sintió esperanza y anhelo de nuevo el fuego.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
Pero la tormenta seguía y tuvo que esperar varios días en aquel charco. Un día perdió la paciencia, otro, aprendió el lenguaje de las ranas.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 18, 2011
En las noches el canto de los grillos la acompaño en sus sueños, intuyó instantes y la eternidad. Volveré a ser nube y jugaré con el viento.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 19, 2011
Un día también seré la sangre que corre con pasión por tus venas. Volveré.
— Letra Escarlata (@L_Escarlata) febrero 19, 2011
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